Iniciativa cultural, ecológica y turística
Tejiendo de la mano con la tierra según la tradición Mapuche Williche
- Con el apoyo de instituciones gubernamentales como CONADI, el Programa Orígenes y CONAF el Lof Huisca ha avanzado en el desarrollo de este empredimiento.
El witral es el tejido mapuche williche, una de las tantas muestras artísticas utilitarias de este pueblo originario. En este sentido el Lof Huisca o también conocido como la comunidad de Trocomo emprende una aventura en el mundo del tejido y el turismo, donde pretenden mostrar en el corto plazo como los williches viven y sienten el tejido.
Según explica la líder de esta comunidad, María Huisca, están preparando las 9 hectáreas que poseen para mostrar e involucrar de manera práctica a los interesados en aprender sobre este arte “queremos enseñarles a teñir, a tejer y todo lo necesario para conseguir una prenda que contenga la cosmovisión mapuche williche”.
“Hemos trabajado mucho para mejorar este lugar, afortunadamente los miembros de la comunidad están comprometidos. A pulso estamos avananzando, limpiando lugares, generando accesos, levantando la ruca, entre muchas otras cosas” manifestó Huisca.
TEJIENDO SUEÑOS
El clan Huisca supo sacar el mejor de los partidos a las tierras que recibió, ya que de ahí extraerá en plena armonía con la tierra los colores necesarios para pintar sus lanas y plasmar los colores característicos de la cultura originaria local.
Son 9 hectáreas que están poco antes de llegar a Bahía Mansa o Pucatrihue, tan solo a 42 kilómetros de Osorno, un lugar preciso para conocer antes de llegar a la playa o en el retorno a Osorno. Son tierras ricas en flora nativa como maqui, michai, luma, cartucho, meli, canelo, helecho, tepa, coihue, arrayán, avellano, copihue, nalca, entre otros.
Por ejemplo, como explica María Elena Fuentealba, hija de María Huisca y parte de la comunidad “el Michai entrega el amarillo, el cartucho da colores verde manzana, el Arrayán tonos tierras y anarajados y la Nalca el Plomo”.
Este lof destaca por ser uno de los pocos sitios en este sector que no está forestado con pinos ni eucaliptos.
María Huisca cuenta que podrán mostrar y trabajar el proceso completo si es necesario, tendrán las ovejas, esquilarán, hilarán, teñirán y tejerán, todo en función de que el visitante aprenda sobre el witral, comprendiendo que no solo la técnica, sino más bien lo que implica en la cultura, en el espíritu y en la vida, “Queremos trabajar con la tercera edad y niños en lo que podríamos llamar una ruta ecológica, cultura y turística mapuche williche” explicó la dirigenta.
HILANDO APOYOS
Es importante mencionar que las tierras donde se levanta esta iniciativas fueron entregadas por CONADI el año 2006, donde hoy trabajan en mejorar una ruta que dura al menos 1 hora a pie, donde será posible insertarse en el bosque nativo y aprender a extraer las materias primas para los colores que se imprimirán en las lanas. También poseen un pequeño invernadero, algunas mesas de camping, entre muchas otras cosas.
Destaca una bodega para forraje y animales, una pasarela de madera instalada para atravesar algunos sectores que se inundan, el cierre perimetral, la plantación de frutales, una ruca y la instalación de símbolos como el “che mamul” todos conseguidos con la cooperación del Programa Orígenes de CONADI, la propia corporación y CONAF.
En poco tiempo más construirán un Rehue y trabajarán las hierbas medicinales, es decir estarán todas las condiciones para poner en marcha su iniciativa: difundir la cultura mapuche williche a todos quienes deseen conocerla.